Buzo de Aguas Negras Revela lo que Encontró en el Drenaje y Sacudió a México –

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Buzo de Aguas Negras Revela lo que Encontró en el Drenaje y Sacudió a México
Bajamos. Okay, ya estoy dentro. Que se cubra la canastilla y un poco más. Ya estoy oscuras cambios. Un hombre baja solo al sistema de drenaje de la Ciudad de México, sin visión, sin salida cercana, rodeado de todo lo que la ciudad desecha. Y lo que encontró allí abajo no es lo que nadie esperaba.
¿Sabes cuántos buzos en el mundo hacen esto? Uno. Solo uno. Y adivina de dónde es. Julio César lleva 42 años bajando a las entrañas de la ciudad más poblada de América del Norte. No es metáfora. Son túneles de hasta 6 y5 de diámetro, llenos de aguas negras, cuerpos, basura solidificada, llantas, animales muertos y todo lo que millones de personas tiran sin pensar.
Y él entra ahí a ciegas. Me siento a gusto, me siento contento. Tengo 40 años haciéndolo. Imagínate si no me gustara, porque he tenido varios busos. Han venido varios buos, eh, ya gente que sabe bucear, pero no les gusta el trabajo, o sea, es pesado, es desagradable a veces, pero a todo te acostumbras. Pues lo lo que más me gusta es salir vivo, salir vivo y haber hecho un buen trabajo.
Aunque Julio César es quien se sumerge en las aguas negras, hay dos personas que son imprescindibles en esta chamba. Agustín, operador de radio y Jesús tender. La comunicación entre ellos es clave porque prácticamente todo el trabajo de buceo lo realiza a ciegas. Su vida depende de la guía, control del aire, presión, estado del traje y el cordón umbilical con el que lo sujetan.
El traje especial que usa Julio César viene de Noruega. No es como el de los busos tradicionales. Este debe soportar la agresividad de las aguas negras. Mi nombre es Julio César Cuc Cámara. Soy gusto del sistema de aguas de la ciudad de México. Perfecto, ¿no? Yo empecé a nadar desde muy pequeño.
A los 16, 17 años tomé mi primer curso de buceo y en 1983 me ofrecieron el trabajo de buzo. Así fue como llegué a a este al sistema de aguas de la ciudad de México hace 36 años. Un poco de la historia del equipo de buceo cuando se formó aquí en sistema de Aguas. Se formó en 1983. consiste en la reparación y mantenimiento y rescate de materiales de parte de las bombas con puertas.
¿Por qué se creó? Porque sacar una bomba es este implica desconectar y hacer muchas maniobras y un trabajo de 2 3 cu días cuando el buzo probablemente lo haga en un día o día y medio. La limpieza, toda la basura, todo lo que la gente es increíble lo que se encuentran aquí. Sí, hemos sacado desde animales muertos, este, caballos, vacas, eh partes de automóviles, de refrigeradores, lavadoras y todo lo que la gente no no quiere viene a dar al drenaje.
Es increíble, la verdad. Pedazos de alfombra, de salas que decimos, “¿Cómo es posible que llegue aquí al drenaje?” Desde los 10 cm de profundidad ya no ve nada, nada. ¿Y tú crees que este hombre apareció en los noticieros nacionales? que alguien le puso una cámara con dignidad antes de que el mundo lo descubriera.
Quédate porque esto va mucho más allá de un trabajo sucio. Primero entendamos el tamaño real de lo que estamos hablando, porque mucha gente cree que el drenaje de la ciudad de México es simplemente un tubo grande debajo de la calle, ¿no? El sistema de drenaje de la CDMX es una red que conecta desde la tubería de 4 pulgadas que sale de tu excusado hasta túneles que miden 6,5 m de diámetro.
Hablamos del drenaje profundo, una obra de ingeniería que tiene más de 50 años y que después de cuatro décadas sin inspección, cuando finalmente la revisaron, estaba en excelente estado. Eso no lo dijo Julio César para presumir, lo dijo alguien que conoce esas paredes mejor que cualquier ingeniero que solo las ha visto en planos.
Él las ha tocado con las manos en la oscuridad total. Y ahí viene el primer dato que te va a sacudir. Cuando Julyo César entra al agua, no puede ver. No es que la visión sea mala o que el agua esté turbia, es que a 10 cm de su casco ya no existe visibilidad. Pone la mano frente a su cara y no la ve. Trabaja completamente a ciegas, guiado por un cable umbilical y por la voz de su compañero arriba, el tender, que lo orienta siguiendo las burbujas de aire que salen a la superficie.
Ese hombre de arriba es literalmente sus ojos. Si el tender falla, si la comunicación se corta, si algo sale mal, Julio César no tiene donde ir. Los túneles donde trabaja no tienen salida a 100 m adelante ni a 100 m atrás. Entró por un punto y por ese mismo punto tiene que salir. El traje que usa viene de Noruega.
Es una pieza hermética de plástico grueso que cubre todo el cuerpo, excepto los guantes, que se cambian con frecuencia porque el fondo del drenaje está lleno de vidrios, clavos. A pesar de que el traje pesa 70 kg, tiene que usar un cinturón con peso para evitar que se infle una vez que entre al agua. Ah, es caja de comunicación.
Aquí este él puede ver cuánto aire tengo en los tanques. Yo no llevo los tanques en la espalda, como todos los busos, todo se queda aquí arriba. Entonces, aquí manejamos. Ahorita traemos dos tanques, pero tenemos 10 cuando es mucho el trabajo. Aquí se conectan la manguera. De hecho, podemos conectar dos buzos.
Aquí puedo ver a qué profundidad está el buzo. Bueno, él él lo ve a qué profundidad está el buzo y esa es la presión que lleva mi cordón umbilical, o sea, la presión que me llega al casco. Aquí en el casco traigo dos audífonos y un micrófono donde puedo hablar y escuchar lo que ellos me dicen. Son mis ojos. Sí.
Y es mi vida porque yo dependo de él. Si él quisiera matarme, pues le cierra el aire y me ahogo. ¿Puede describirnos cómo es allí abajo? ¿En qué piensa cuando está ahí abajo? Bueno, mira, aquí abajo es totalmente oscuro. Aquí me siento yo solo, tranquilo, pero a la vez este me siento protegido con las personas que tengo arriba en la El problema es que es demasiada la basura que se tira a la calle.
Ustedes lo van a ver ahorita. Es demasiada la basura que se tira la calle y eso es lo que ocasionan las inundaciones. Yo casi les puedo asegurar porque conozco todo lo que es el drenaje, que si la gente no tirara la basura a la calle jamás inundaría la ciudad de México. Por el otro lado, pero siempre todo lo que ha sido contacto con agua me ha gustado ese contacto.
se dio la oportunidad de trabajar en en aquí en lo del drenaje y aunque se oiga feo, pero le he agarrado gusto. No, ya te escucho. Cambio fuera. La presión de domical 150. El casco se sella al traje y forma una cápsula cerrada al vacío. Sin esa conexión al aire, te ahogas en segundos. El equipo completo pesa entre 70 y 80 kg.
70 kg. Y con eso encima hay momentos en que no puede caminar ni nadar. Tiene que arrastrarse sobre el pecho como soldado bajo fuego, moviéndose entre lodo, que funciona como arenas movedizas, quitando maderas, piedras y clavos uno por uno con las manos para que el fondo no lo trague. A mí lo que me encabrona es que hay gente que habla de los trabajadores del drenaje como si fueran invisibles, como si bajara a ese infierno fuera algo que simplemente sucede, sin nombre, sin cara, sin historia. Julio César tiene
nombre, tiene 42 años de experiencia y ha cargado cuerpos humanos en la oscuridad de ese túnel para entregarlos a familias que necesitaban saber dónde estaba su muerto. Hablemos de eso porque es uno de los puntos más duros de esta historia. Julio César no solo limpia tuberías y repara bombas. La fiscalía, la Cruz Roja, elum y los bomberos lo llaman cuando necesitan recuperar un cuerpo en el sistema de drenaje.
Él entra, busca y cuando encuentra a esa persona me dijo algo que se me quedó grabado. Son sentimientos encontrados. Dices, “Hice un buen trabajo.” Y luego, cuando entregas el cuerpo a la familia, dices, “Qué feo es esto.” Pero lo hace. lo ha hecho muchas veces porque alguien tiene que hacerlo y en la ciudad de México ese alguien tiene nombre y apellido.
El accidente más grave que ha vivido su equipo fue hace 33 años. Un compañero buceaba dentro del sistema cuando en ese momento abrieron la compuerta de una presa de 300 m de largo por 500 de ancho. La presión que generó esa descarga en una compuerta de 4 por 4 m es incalculable. Julio César lo explicó con una imagen que cualquiera entiende.
Tapa el lavabo de tu casa con la mano, llénalo de agua y jálalo. Eso que sientes multiplicado por un millón en la superficie. Lo que hago aquí es nada más concentrarme en el trabajo que tengo que hacer. No pienso en otra cosa nada más que lo que tenga que hacer. Sí. ¿Cómo trabajo aquí? Pues trabajo totalmente a ciegas, no se ve nada. Voy tentando, voy sintiendo qué es lo que me voy encontrando hasta llegar al punto que sea necesario donde se vaya a hacer el trabajo. Cambio.
¿Qué siente que sea de los únicos buzos que hacen este trabajo en las profundidades de la Ciudad de México? Mira, el miedo siempre es latente. El miedo siempre cuando trabajamos siempre tenemos algo que nos pueda pasar, pero también a la vez confío con toda la gente que tengo arriba, confío en mi capacidad también para tratar de resolver algún problema.
Sí. Entonces, a la vez de que siento miedo, también me siento seguro. Cambio. Conoce la ciudad de México en las profundidades, pero ¿cuál es su parte favorita de la ciudad acá arriba? Bueno, sí conocemos las entrañas de la ciudad de México, digo yo, conocemos gran parte de lo que es el drenaje de la Ciudad de México, lo conocemos perfectamente y mi parte favorita pues es hacer un trabajo bien hecho.
Cuídameical, flojo, flojo, flojo. A los 10 cm que entro ya no tengo visibilidad de nada. Okay, vámonos. Vámonos. Entonces, el aprender a trabajar con las manos, a la tranquilidad y a todo lo que debo de tener, eso es lo que me ha gustado. Sí, efectivamente ya estoy en el fondo. Cambio. Este compañero lo sobrevivió y desde entonces el equipo ha mejorado protocolos, equipos y procedimientos.
El error se convirtió en experiencia y la experiencia en seguridad. Así funciona cuando hay gente que de verdad se toma en serio su trabajo. Ahora hablemos de lo que Julio César encontró que nadie quiere ver, porque hay una parte de esta historia que no es sobre él, sino sobre nosotros.
Julio César dice algo que duele porque es verdad. Él conoce las entrañas de la Ciudad de México y dice con todas sus letras que si la gente no tirara basura a la calle, la ciudad casi no se inundaría. casi porque dentro del drenaje hay paredes de 2 m de altura formadas por plástico compactado, bolsas, pet, basura solidificada que se convierte en concreto negro.
Y para romper esas masas han tenido que usar dinamita. Dinamita dentro del sistema de drenaje de una ciudad donde viven más de 9 millones de personas. Las plantas de bombeo del sistema trabajan 24 horas al día, los 365 días del año. En temporada de lluvias, la carga se duplica y las rejillas que detienen la basura antes de que llegue a los cárcamos de bombeo se tapan tan rápido que el equipo de Julio César tiene que bajar a despejarlas manualmente, a veces casi a mano, para que el agua siga fluyendo.
Si esas bombas se detienen, si esas compuertas no se abren, si alguien no baja a quitar el tapón, la Ciudad de México se inunda. No es hipérbole, es lo que sostiene a la capital día a día. Sentir un trabajo satisfactorio. Cambio. Si usted no hiciera este trabajo, ¿qué le pasaría a la Ciudad de México? Lo que yo hago es tratar de evitar eh un trabajo mayor.
¿A qué me refiero un trabajo mayor? que si yo puedo destapar una bomba por debajo del agua, pues ya evito mucho tiempo al sistema de aguas de la ciudad de México. ¿Qué implica? Que si ya no puedo hacer un trabajo, hay que traer una bomba, hay que usar más, otro tipo de equipo, de equipo diferente al de buceo todos. Entonces, a lo mejor si yo hago un trabajo en un día, le evito unos cu o c días el sistema de aguas para solucionar el problema cambia.
¿Qué recomendación le daría a la ciudadanía para que pues le echen la mano con este trabajo? Pues nada más que echarme la mano a mí, yo le recomiendo a la ciudadanía que se eche la mano a ella misma. De entrada a mi esposa y a mis hijos no les gusta mi trabajo porque saben los riesgos que corro.
O sea, eh no nada más es al meterse a estas aguas, sino toda la contaminación que trae el agua, todos los materiales que se usan aquí, que son materiales pesados, bombas con puertas, todo es muy peligroso. Entonces, a mi familia no le gusta, me apoyan mucho porque sí sabe, ven que me apasiona mi trabajo. Ese es el trabajo que me gusta, ese es el trabajo que sé hacer y no lo cambiaría por nada.
Todos los días que me despierto siempre pienso, ojalá no me pase nada o cuando sé que vaya a tener un trabajo. Pero eso mismo me ayuda para tener más cuidado en lo que hago. Lleva 42 años haciendo uno de los trabajos más peligrosos y más ignorados del mundo. Y cuando alguien finalmente lo entrevistó con una cámara y le preguntó cuántos busos como él hay en México, en el mundo, respondió con una calma que pesa más que cualquier grito.
Aparentemente soy el único que lo hace en aguas negras en el mundo. El mundo, no México, el mundo. Expertos de todas partes han venido a observar su método. Han llegado personas con formación técnica, con certificaciones internacionales, con equipo de primer nivel y cuando se encuentran frente al trabajo real, cuando entienden lo que significa meterse en ese túnel sin visión, sin salida, cargando 80 kg, arrastrándose entre lodo que te hunde, entre cuerpos y basura y riesgo de descompresión, la mayoría se niega, no
porque sean cobardes, sino porque esto exige algo que no se entrena en un aula. 42 años de decisión consciente de volver a bajar al día siguiente. Y aquí quiero ser directo porque hay algo que no se puede dejar pasar. El sistema de drenaje de la Ciudad de México tiene tramos que llevan lo que pasa que somos muy dados a tirar toda la basura siempre a la calle.
Entonces este eso es lo que nos ocasionan problemas aquí en la ciudad de México. Yo como aquí el sistema deas de la ciudad de México, les puedo casi casi casi casi garantizar de que si no se tirara la basura la Ciudad de México, no sufriéramos de inundaciones. Aunque este el drenaje ya es muy grande, muy viejo, pero funciona casi casi al 90%.
Pero los problemas que se ocasionan inundaciones no es por el sistema de agua, sino es por la cantidad de basuras que se tira la ciudad de México. Cambio. Las plantas de bombeo del Sacmex trabajan las 24 horas todo el año. Siempre hay personal para atender emergencias, pues la ciudad es tan grande que los caudales de aguas negras son constantes y vastos.
En temporada de lluvias es el doble de chamba. Mucha de la basura que acaba en el drenaje se acumula en unas rejillas, pero también puede pasar al cárcamo de bombeo o directamente a los canales. O sea, me mantiene más alerta, me comunico más con mis compañeros y todo. Ha habido ocasiones que no sé, a veces me voy a meter y presiento algo, digo, “No, no, no saben qué, vamos a abortar, salimos, descansamos o platicamos, lo que se lama y ya después lo volvemos a hacer.
” Pero sí, siempre el miedo para mí siempre es latente, pero también aprende uno a vivir con eso y a tener más seguridad con el mismo miedo. Lo que cuesta limpiarla lo sabe con el cuerpo, con los pulmones que algún día aspiraron el aire impregnado de ese olor cuando se quitó el traje, con las manos que han quitado clavos del fondo de un cárcamo a ciegas, con los nervios de esa primera vez que encontró una persona flotando en la oscuridad y sintió el susto más grande de su vida.
Y aún así volvió al día siguiente. Julio César Rodríguez es el tipo de mexicano del que nadie habla en los grandes medios. No tiene un despacho, no da conferencias de prensa, no aparece en listas de los más influyentes. Pero sin él o alguien con su nivel de compromiso y experiencia, una de las ciudades más grandes del planeta tendría un problema que ningún político podría resolver con un comunicado.
Eso es poder real, el que se gana bajo tierra en silencio 42 años seguidos. Esto es lo que México produce cuando nadie está mirando. Gente que hace lo que tiene que hacerse sin aplausos, sin bonos, sin reconocimiento. Si esta historia te llegó, dale like, compártela para que más gente sepa quién sostiene la ciudad y suscríbete porque aquí seguimos contando las historias que los grandes canales no cuentan.
¿Tú le darías la mano a Julio César si lo vieras en la calle? Yeah.