Cuando te sale un “ojo de pescado”: no es un callo común, conoce qué lo provoca y cómo eliminarlo

Una pequeña lesión en la planta del pie puede parecer inofensiva, pero en ocasiones esconde algo más que una simple dureza. Se conoce popularmente como ojo de pescado y, aunque muchas personas lo confunden con un callo común, en realidad puede tratarse de una verruga plantar, una lesión causada por determinados tipos del virus del papiloma humano (VPH).

Esta condición puede provocar molestias al caminar, sensibilidad al apoyar el pie y una apariencia característica que hace que muchas personas se preocupen al descubrirla.

¿Qué es realmente el ojo de pescado y por qué aparece?

El llamado ojo de pescado suele ser una verruga plantar que aparece en la planta del pie, especialmente en las zonas que soportan mayor presión, como el talón y la parte delantera.

A diferencia de los callos, que se forman por la fricción y la presión repetida, las verrugas plantares tienen un origen viral. El virus puede entrar al organismo mediante pequeñas lesiones o grietas en la piel.

Una de sus características es que puede presentar una superficie rugosa, pequeños puntos oscuros en su interior y una zona endurecida alrededor.

¿Es verdad que tiene raíces debajo de la piel?

Una de las creencias más extendidas es que el ojo de pescado crea raíces que se introducen profundamente en el pie. Sin embargo, esto no es exactamente cierto.

Las verrugas no desarrollan raíces como las de una planta. Lo que ocurre es que pueden crecer hacia el interior debido a la presión que ejerce el peso corporal al caminar. Por eso, algunas lesiones parecen hundirse en la piel y pueden causar dolor.

Los pequeños puntos negros que aparecen en ocasiones corresponden a pequeños vasos sanguíneos coagulados, no a raíces.

¿Cómo reconocerlo y diferenciarlo de un callo?

Existen algunas señales que pueden ayudar a distinguir una verruga plantar de una dureza común:

  • Presenta una superficie irregular o granulada.
  • Puede mostrar pequeños puntos negros.
  • Interrumpe las líneas naturales de la piel.
  • Puede doler al presionarla desde los lados.
  • En ocasiones aparecen varias lesiones agrupadas.

Los callos, por el contrario, suelen presentar una superficie más uniforme y aparecen como respuesta a la presión o al roce constante del calzado.

¿Cómo se puede eliminar el ojo de pescado?

El tratamiento depende del tamaño, la ubicación y el tiempo que lleve presente la lesión. Algunos casos pueden desaparecer espontáneamente, mientras que otros necesitan atención médica.

Entre las alternativas disponibles se encuentran los tratamientos con ácido salicílico y la crioterapia, un procedimiento que utiliza frío para destruir el tejido afectado.

Es importante evitar cortar, arrancar o perforar la lesión en casa, porque esto puede provocar heridas, infecciones y complicaciones.

¿Cuándo debes acudir al médico?

Si la lesión provoca dolor intenso, sangrado, cambios de apariencia, aumenta de tamaño o aparecen varias verrugas, es recomendable consultar con un dermatólogo o profesional de la salud.

Las personas con diabetes, problemas de circulación o defensas debilitadas deben evitar tratar estas lesiones por su cuenta.

La prevención también es importante

Para reducir el riesgo de contagio, se recomienda no caminar descalzo en duchas públicas, piscinas o vestuarios, mantener los pies limpios y secos, y no compartir limas, cortaúñas ni otros objetos de cuidado personal.

Conclusión: El ojo de pescado no es simplemente un callo. En muchos casos se trata de una verruga plantar relacionada con el virus del papiloma humano. Aunque no desarrolla raíces verdaderas, puede crecer hacia el interior y provocar molestias. Reconocerlo a tiempo y buscar el tratamiento adecuado ayuda a evitar complicaciones.