Joven pierde la v1d4 tras recibir una inyección en puesto de salud…

CAPÍTULO 1: 10:00 AM – “MAMI, SOLO ES PARA LA INFECCIÓN”

Corregimiento de Plato, Magdalena, Colombia. Sábado.

Yuliana M., 16 años, 10mo grado, jugaba fútbol, quería ser enfermera. Viernes en la noche: fiebre, dolor de garganta, amígdalas como pelotas. Su mamá, Doña Blanca, 41 años, vendedora de fritos.

Sábado 10:00 AM. No hay plata para médico particular. No hay cita en el hospital hasta el lunes. La vecina dice: “Llévala al puesto de salud de la esquina. La enfermera Yeni es buena. Por 20 mil pesos le pone una inyección de ‘3 paquetazos’ y mañana amanece nueva”.

10:15 AM. Puesto de Salud “La Esperanza”. Un cuarto, una camilla, un ventilador. Enfermera Yeni R., 54 años, auxiliar de enfermería, sin título profesional. 30 años “inyectando” en el barrio.

Doña Blanca: “Seño Yeni, la niña tiene fiebre y placas. ¿Le pone eso que le puso a mi sobrino?”
Yeni, sin revisar garganta, sin tomar presión, sin preguntar alergias: “Claro mija. Es Dexametasona + Diclofenaco + Lincomicina. El ‘3 paquetazos’. Mano de santo”.

Yuliana, asustada: “Ma, ¿y si mejor espero al lunes?”
Doña Blanca: “Mija, el lunes ya perdiste el examen. Tu tía se curó con eso en 1 día”.

Yeni carga 3 jeringas. No mezcla bien. No pregunta peso. No pregunta si es alérgica a la penicilina. Yuliana pesa 45 kilos. Dosis de adulto.

10:22 AM. Yeni le clava la primera: Lincomicina, intramuscular, nalga derecha. Ver más…

CAPÍTULO 2: LOS 40 SEGUNDOS – “MAMI, NO PUEDO RESPIRAR”

10:22:05 AM. Yuliana se sienta. “Ay, me dolió”.
10:22:15 AM. Se toca el cuello. “Seño… me pica… la lengua”.
10:22:20 AM. La cara se le hincha. Los labios se ponen morados como uvas. Los ojos se le cierran.
10:22:28 AM. Yuliana se agarra el pecho y mira a su mamá: “Mami… no puedo… respirar…”

Doña Blanca entra en pánico. Y hace lo peor: saca el celular y empieza a grabar. No porque sea mala. Porque su cerebro se bloqueó. Pensó: “Si grabo, tengo pruebas para demandar”.

10:22:40 AM. Yuliana se cae de la camilla al suelo. Convulsiona. Yeni grita: “¡Es alergia! ¡Échenle aire con un cartón!”
10:22:55 AM. Doña Blanca tira el celular y grita: “¡MI HIJA! ¡AYUDA!”
10:23:00 AM. Yuliana deja de moverse.

El video de 40 segundos lo tiene la Fiscalía. Se filtra. Colombia entera ve a una niña de 16 morir en el suelo de un cuarto mientras una señora le echa aire con un cartón de huevos.

La ambulancia llega a las 10:41 AM. 19 minutos después. Demasiado tarde. Causa oficial: “Shock anafiláctico fulminante por reacción a Lincomicina. Sin equipo de reanimación en el lugar”.

El pueblo no llora. El pueblo ruge. Y a las 11:30 AM, 200 personas rodean el puesto de salud con gasolina. Ver más…

CAPÍTULO 3: 11:30 AM – “NO QUEMEN A LA ENFERMERA, QUEMEN LA IGNORANCIA”

El papá de Yuliana, Don Efraín, pescador, llega al puesto. La gente le grita: “¡Don Efra, quémela! ¡Ella mató a su hija!”

Doña Blanca está adentro, abrazando el cuerpo de Yuliana, que ya taparon con una sábana. Yeni está encerrada en el baño, llorando.

Don Efraín, con los ojos rojos, agarra un megáfono de la Policía y se para frente a las 200 personas con la gasolina. Y dice algo que nadie espera:

“¡Si van a quemar a alguien, quémenme a mí primero! ¡Yo le dije a Blanca ‘lleva la niña pa’ donde Yeni que es más barato’! ¡Yo soy culpable! ¡Yeni es una bruta, sí! Pero nosotros somos más brutos por creer que 20 mil pesos valen más que la vida de mi hija!”

“¡La ignorancia mató a mi hija, no solo la jeringa! ¡Porque yo tampoco le pregunté a Yeni si era enfermera de verdad! ¡Porque yo nunca le pregunté a mi hija si era alérgica! ¡QUEMEN LA IGNORANCIA, NO A LA MUJER!”

El pueblo baja la gasolina. La Policía se lleva a Yeni detenida. Cargos: Homicidio culposo + Ejercicio ilegal de la medicina.

Pero en el interrogatorio, Yeni dice 7 palabras que abren una cloaca peor: “Yo no compro esa droga sola”. Ver más…

CAPÍTULO 4: LA CLOACA – “EL 3 PAQUETAZOS LO VENDE EL POLÍTICO”

Yeni confiesa: “A mí me vende el ‘3 paquetazos’ ya listo, en bolsas, el concejal Iván C. Tiene una droguería. Él me dice: ‘Yeni, tú inyectas, yo te doy el 30%. Si se muere alguien, tú vas presa, yo no. Yo soy político’. Yo inyecto 40 personas al día, lic. 40. Llevo 30 años”.

Allanamiento a la droguería del concejal. Encuentran 2 mil jeringas precargadas de “3 paquetazos” sin registro Invima, sin fecha, sin cadena de frío. Mezclas de corticoide + AINE + antibiótico. Una bomba para los riñones y una lotería de alergias.

Lo capturan. En su celular, chats con 12 “Yenis” de todo Plato. “Mija, te mando 100 paquetazos. Acuérdate: si preguntan, di que es ‘vitamina’”.

El concejal va preso. Yeni va presa. Pero Yuliana no vuelve.

En el entierro, Don Efraín no deja que nadie ponga flores. Pone una cartulina gigante con la foto de Yuliana sonriendo y un texto: “No me traigan flores. Tráiganme a su hijo alérgico a que lo conozca. Mi hija murió por no saber que era alérgica. Que ningún otro niño muera por lo mismo”.

3 meses después, el “Plan Yuliana” nace. Y salva la primera vida a los 8 días. Ver más…

CAPÍTULO 5: EL PLAN YULIANA – “ANTES DE LA JERINGA, LA PULSERA”

Doña Blanca y Don Efraín, con la plata del entierro, no hacen tumba lujosa. Compran 5 mil pulseras rojas de silicona y una máquina.

Crean el “Plan Yuliana”: Van escuela por escuela en Plato. Le hacen a cada niño una prueba de alergia a la Penicilina y Lincomicina gratis. Si sale positivo, le ponen una pulsera roja que dice: “SOY ALÉRGICO. NO INYECTAR ANTIBIÓTICO SIN PRUEBA”.

Día 8 del Plan. Escuela de Yuliana. Kevin T., 15 años, amigo de Yuliana. Sale positivo a Lincomicina. Le ponen la pulsera.

Día 9. Kevin tiene fiebre. Su abuela lo lleva donde otra “Seño Yeni” del barrio. La señora va a inyectarle “3 paquetazos”. Ve la pulsera roja. Se frena. “¿Qué es eso?” Kevin: “Soy alérgico, mi amigo Yuliana se murió por eso”.

La “Seño Yeni” bota la jeringa. Le da Acetaminofén y lo manda al hospital. Le salvó la vida.

Hoy, hay 8,432 niños con pulsera roja en Plato. La Alcaldía hizo el Plan ley. La droguería del concejal ahora es el “Centro de Alergias Yuliana M.”

Doña Blanca termina sus charlas siempre igual. Saca el celular y pone los 40 segundos de video. No se ve la cara de Yuliana. Solo se escucha: “Mami… no puedo… respirar…”

Y dice: “Yo grabé a mi hija muriendo. Ustedes no graben. Ustedes pregunten. Pregunten: ‘¿Usted es médico?’ Pregunten: ‘¿Mi hijo es alérgico?’ Pregunten: ‘¿Dónde está el equipo para reanimar?’. 40 segundos es lo que hay entre una inyección y un ataúd. Usen esos 40 segundos para preguntar”.

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