ROSCA DE REYES CASERA, ¡SUAVE, ESPONJOSA Y DELICIOSA!

Ingredientes:

Para la masa:

500 g de harina de trigo

100 g de azúcar

7 g de levadura seca

½ cucharadita de sal

3 huevos

120 ml de leche tibia

100 g de mantequilla a temperatura ambiente

1 cucharadita de vainilla

Ralladura de 1 naranja

1 cucharada de agua de azahar, opcional

Para decorar:

100 g de ate de membrillo o frutas cristalizadas

½ taza de cerezas en almíbar

½ taza de tiras de naranja cristalizada

Muñequitos de plástico para Rosca de Reyes, opcional, para colocar después de hornear

Para la pasta de azúcar:

100 g de harina de trigo

100 g de azúcar glass

100 g de mantequilla o manteca vegetal

1 cucharadita de vainilla

Para barnizar:

1 yema de huevo

1 cucharada de leche

Preparación:

En un recipiente mezcla la leche tibia con la levadura y una cucharadita del azúcar. Deja reposar durante 8 a 10 minutos, hasta que se vea espumosa.

En un recipiente grande coloca la harina, el azúcar y la sal. Agrega los huevos, la vainilla, la ralladura de naranja y el agua de azahar. Incorpora la mezcla de levadura y comienza a amasar hasta integrar todos los ingredientes.

Añade poco a poco la mantequilla y continúa amasando durante 10 a 15 minutos, hasta obtener una masa suave, elástica y ligeramente pegajosa. Forma una bola, cubre y deja reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora o hasta que doble su tamaño.

Mientras la masa reposa, prepara la pasta de azúcar mezclando la mantequilla con el azúcar glass y la vainilla. Incorpora la harina poco a poco hasta obtener una pasta suave. Reserva.

Cuando la masa haya levado, colócala sobre una superficie ligeramente enharinada y forma un cilindro largo. Une los extremos para formar la rosca y coloca sobre una charola con papel para hornear. Procura dejar un espacio amplio en el centro, ya que crecerá durante el segundo levado.

Deja reposar nuevamente durante 30 a 45 minutos. Después coloca tiras de la pasta de azúcar sobre la superficie y decora con ate, cerezas y naranja cristalizada.

Barniza las partes de masa que queden visibles con la mezcla de yema y leche.

Hornea en horno precalentado a 180 °C durante 25 a 30 minutos, o hasta que la rosca esté bien inflada y doradita. Retira del horno y deja enfriar completamente antes de colocar los muñequitos por la parte inferior.

Sirve en rebanadas y acompaña con chocolate caliente, café o atole. ¡Perfecta para partir la rosca y disfrutar en familia!