Abuela de niño encontrado muerto y encadenado confiesa que… Leer más –
La investigación sobre la trágica muerte del niño Kratos Douglas, de apenas 11 años, continúa revelando detalles impactantes que han provocado una fuerte ola de repercusión e indignación en la ciudad de São Paulo. El menor fue hallado sin vida el pasado lunes dentro de la vivienda donde residía junto a sus familiares.
El caso, que inicialmente fue tratado como una emergencia médica, pasó a ser investigado formalmente por la Policía Civil después de que los equipos de rescate identificaran múltiples señales de maltrato y negligencia severa en el cuerpo de la víctima.
La terrible situación doméstica salió a la luz cuando el Servicio de Atención Móvil de Urgencias (SAMU) fue llamado para acudir a la residencia familiar. Al ingresar al inmueble para prestar auxilio, los profesionales de salud confirmaron el fallecimiento del niño y notaron de inmediato señales físicas altamente sospechosas, por lo que decidieron alertar a la Policía Militar.
Durante la inspección del dormitorio, los agentes encontraron a Kratos tendido en el suelo, cerca de una cama. El cuerpo presentaba diversas marcas visibles de violencia, además de un evidente cuadro de desnutrición severa.
Complicidad familiar y descubrimiento de los maltratos
Durante las declaraciones prestadas ante las autoridades, el padre del menor, Chris Douglas, de 52 años, admitió formalmente que mantenía a su propio hijo encadenado dentro de la vivienda. Según explicó, la medida extrema habría sido tomada porque el niño supuestamente tenía la costumbre de escapar y permanecer varios días fuera de casa.
En una muestra de complicidad familiar, la madrastra y la abuela paterna del menor —quien además era la responsable legal de su custodia— también confirmaron que tenían pleno conocimiento de que el niño era privado de su libertad mediante cadenas.
Otro aspecto alarmante que llamó la atención de los investigadores fue descubrir que Kratos no estaba matriculado en ninguna institución educativa, lo que evidenciaba el completo aislamiento social al que estaba sometido. Debido al escenario de crueldad detectado, el padre, la abuela y la madrastra comenzaron a ser investigados formalmente por los delitos de maltrato y posible tortura.
A pesar de la gravedad de las acusaciones y de las investigaciones en curso, la abuela y la madrastra fueron liberadas tras prestar declaración inicial, mientras que Chris Douglas permaneció detenido en flagrancia y espera la realización de su audiencia de custodia.
El aislamiento de la víctima y la protección de los hermanos
En el vecindario donde ocurrió el crimen, el sentimiento predominante es de desconcierto. Residentes de la zona relataron que la familia se había mudado recientemente al barrio y mantenía una rutina bastante reservada. Uno de los vecinos explicó que casi nunca veía a Kratos jugando en la calle, lo que impidió que señales de abuso físico o privación alimentaria fueran percibidas antes de que ocurriera la tragedia.
Como medida inmediata de protección, los otros dos niños que vivían en la misma casa, de 2 y 12 años, fueron puestos bajo el cuidado del Consejo Tutelar. Actualmente reciben acompañamiento psicológico y social por parte de las autoridades de protección infantil.
La Policía Civil del Estado de São Paulo continúa llevando adelante la investigación y aguarda los informes periciales del Instituto Médico Legal (IML), fundamentales para determinar con exactitud la causa de la muerte de Kratos.