Hugo Sanchez Tenia Razon Sobre La Selección Mexicana 

Hugo Sanchez Tenia Razon Sobre La Selección Mexicana 

La Federación Mexicana de Fútbol lo llamó un olímpico fracaso. Los dueños de los clubes lo miraron como si estuviera loco y lo corrieron a los 2 años. 16 años después, México llega al mundial más importante de su historia, el mundial en casa, sin haber superado los cuartos de final desde 1986. Y el hombre que les dijo exactamente cómo evitarlo sigue ahí hablando, advirtiendo, siendo ignorado.

 Su nombre Hugo Sánchez. Para entender por qué esto importa, primero hay que entender quién es Hugo Sánchez, no el entrenador, sino el jugador, porque su autoridad viene de ahí, cinco veces pichichi en España, 208 goles con el Real Madrid, parte de la quinta del buitre, el equipo más dominante de la historia del fútbol español en los años 80.

 En 1990, 38 goles marcados, todos al primer toque. Ningún otro jugador en la historia de la liga lo ha igualado. La IFFHS lo declaró en el año 2000 el mejor futbolista del siglo XX en la CONCACAF, no de su generación, del siglo completo. Este es el hombre que se paró frente a los dueños de los clubes mexicanos en 2006 y les dijo que México podía ser campeón del mundo.

 Y ellos lo miraron en silencio. Hugo Sánchez llegó al banquillo de la selección mexicana en 2006 después de que Ricardo Labolpe dejara el cargo tras el mundial de Alemania. Llegó con un plan, un plan de 12 años. No era un discurso vacío, era un proyecto estructurado, tres ciclos mundialistas, tres pasos progresivos. En Sudáfrica llevar a México a semifinales, en Brasil a la final y en Rusia el campeonato.

 Seríamos campeones del mundo si me hubieran dado tres etapas mundialistas. Lo dijo él mismo años después, cuando ya nadie quería escucharlo. Pero lo que sucedió en esa primera reunión con los directivos revela todo. Hugo les presentó la idea y los dueños se quedaron mirándolo sin decir nada con la cara de quien escucha a alguien que está completamente equivocado.

Y cuando los miré a todos en mi presentación, eh, cuando los miré, ¿saben qué? No vamos a poder ser campeones porque ustedes no se la creen. Yo sí me lo creo, pero con la cara que tienen ustedes de lo que acabo de decir, me están diciendo, “Estoy loco.” Y Hugo lo supo en ese momento. Ahí está la paradoja central de este video.

 El hombre que más había logrado en el fútbol mexicano era el único que creía que México podía ganar el Mundial y eso, en lugar de inspirarlos, los asustó. La FMF le dio el cargo de todas formas. pero con una condición que él mismo describió años después como su peor error. Firmar un contrato que incluía también la responsabilidad de clasificar a la sub23 a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

 Hugo no conocía a esos jugadores, no había trabajado con ellos. Era una selección diferente, un torneo diferente, una responsabilidad que nadie le había mencionado antes de firmar, pero firmó y con eso la FMF ya tenía la trampa lista. Lo que Hugo vio desde adentro de la selección mexicana no era solo un equipo que necesitaba mejores jugadores, era un sistema diseñado para que ningún entrenador pudiera tener éxito.

 En octubre de 2024, Hugo Sánchez y el Tuca Ferreti revelaron en ESPN que los dueños de los equipos les imponían jugadores en la convocatoria. No era una sugerencia, era una imposición. El entrenador de la selección nacional, el técnico con más autoridad sobre el equipo, no podía elegir libremente a sus propios jugadores. Hugo recordó específicamente un episodio con Jorge Vergara, el fallecido dueño de las Chivas.

 No era una excepción, era el sistema funcionando exactamente como estaba diseñado. Y entonces hay que preguntarse, ¿qué proyecto de 12 años puede funcionar cuando el entrenador no controla ni la convocatoria? El fútbol mexicano tiene un nombre para esa mentalidad. Hugo lo usó varias veces a lo largo de los años. Malinchismo, privilegiar lo extranjero sobre lo propio, incluso cuando lo propio es el mejor delantero que ha dado el país en 100 años.

 Porque mientras Hugo les hablaba de ganar el mundial, ellos ya estaban pensando en quién traer de afuera, no en resultados, en imagen, en el siguiente ciclo de 2 años. Y eso es exactamente lo que hicieron cuando lo corrieron. Abril de 2008. La sub-23 no clasificó a los Juegos Olímpicos de Pekín. El secretario general de la FMF, Decio de María, convocó a una rueda de prensa y anunció la destitución de Hugo Sánchez por unanimidad, llamándolo un olímpico fracaso.

 Para contexto, en sus 26 partidos al frente de la selección mayor, Hugo ganó 13, empató nueve y perdió cuatro. En la Copa América del 2007, México terminó tercero. Esos no eran los números de un fracaso, pero los dueños ya habían decidido y entonces llegó la solución extranjera que Hugo había advertido. Sven Ericson, técnico sueco, exentrenador de Inglaterra, experiencia internacional reconocida.

Exactamente el perfil que la FMF quería. 13 partidos al frente del tri, seis victorias, un empate, seis derrotas. Fue destituido en 2009 tras perder 3 a1 contra Honduras en el hexagonal. Ocho entrenadores en 16 años, cuatro mundiales y en cada uno el mismo resultado. Octavos de final, eliminación o en Qatar, ni siquiera eso.

 Mientras tanto, Hugo Sánchez seguía hablando. Empezó a advertir a los dueños que necesitaban reducir a los extranjeros para darle espacio al talento local y también que más mexicanos necesitaban emigrar a Europa para competir al máximo nivel. Ahora llega el Mundial 2026, el más importante en la historia de México, en casa frente a su propia gente, con toda la presión y toda la oportunidad al mismo tiempo.

 Y la pregunta que nadie en la FMF quiere responder es, ¿qué hubiera pasado si en 2006 le hubieran creído? Javier Aguirre llega al Mundial 2026 en su tercera etapa con el Tri, el mismo que Hugo criticó en 2024 diciendo que su regreso respondía más a relaciones personales que a méritos deportivos. Puede que Aguirre sorprenda.

 Puede que este equipo haga algo que no ha hecho desde 1986. Pero si no lo hace, si México vuelve a caer en los primeros rounds del mundial más importante de su historia, habrá que escuchar a Hugo Sánchez. No porque tenga razón en todo, sino porque lleva 20 años diciéndolo y nadie ha encontrado un argumento para contradecirlo.

 Hugo Sánchez les dijo a los directivos del fútbol mexicano que nunca serían campeones del mundo si no se lo creían. Ellos no le creyeron y él tenía razón. Yeah.

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